"No todo lo que brilla es oro".

06/10/2015

Tal como dice el famoso refrán, “no todo lo que brilla es oro”. En esta oportunidad quien produce luz propia es una tortuga.

Los científicos captaron imágenes de una tortuga carey que emitía una luz neón verde y roja. El descubrimiento fue hecho a finales de julio por David Gruber de la Universidad de Nueva York y su equipo pero las imágenes fueron publicadas por primera vez el lunes pasado. Mientras filmaban tiburones pequeños y arrecifes de coral, biólogos marinos tuvieron un asombroso encuentro con una tortuga de mar “brillante”.

Si bien en los últimos años se han encontrado diversas especies marinas fluorescentes tales como corales o peces, este caso es extramadamente llamativo, ya que se trata del primer reptil marino que presenta esta peculiaridad. El maravilloso hallazgo de la fluorescencia de esta tortuga carey se produjo en aguas de las islas Salomon en el Pacífico sur. Aunque éstas islas poseen la mayor colonia de tortugas carey, esta especie está en peligro crítico de extinción en el resto del mundo debido al cambio climático, el comercio ilegal y las capturas accidentales. Por eso, hasta ahora, su luminosa habilidad había pasado desapercibida.

“Era absolutamente hermosa”, dijo Gruber en una entrevista con CNN. La tortuga nadó hacia las luces del equipo mientras filmaban el coral bajo el agua. El aspecto de la tortuga fue inesperado y tomó a todos por sorpresa, dijo.

El primer reptil fluorescente

“La biofluorescencia tiene sentido principalmente en el océano, donde el color primario es el azul”, explica Gruber. “Se ha examinado ampliamente en corales, pero también en otros organismos como artrópodos, ctenóforos y cordados. En peces y tiburones parece ser una particularidad extendida y variable, considerada como un medio de comunicación entre individuos”, añade el investigador, que ha contribuido al hallazgo de más de 200 nuevas especies de peces fluorescentes. Pero, sin duda, es la primera vez que se detecta fluorescencia en un reptil marino.

Sin embargo, mientras que la biofluorescencia existe en muchos sistemas biológicos, los científicos aún desconocen exactamente la función que desempeña en el entorno marino. Las moléculas fluorescentes transforman la luz monocromática azul del océano en colores contrastados que pueden ser detectados por una misma especie o por otras.

“Recientemente, los expertos han encontrado evidencias de que la biofluorescencia podría ser un atrayente de presas, lo que tendría un importante significado entre las criaturas marinas”, indica Gruber. En cualquier caso, la observación de esta característica en la tortuga carey incide en la necesidad de proteger y gestionar mejor estos reptiles mientras aún existen.

Ciencia

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